Un agente secreto precavido

Antes de embarcarse en una misión, un espía ha de imprimir su codificación en todo su inventario, no sea que, con tanto viaje, se le pierda algún objeto. 

James Bond

Así lo cree Bond, que ha seguido este consejo a rajatabla, poniendo su dígito secreto en el reloj, en la cubierta del pasaporte e incluso en la pistola. Un tipo precavido, sin duda, aunque no parece aclararse del todo con el código que se le ha asignado, y en algunos objetos escribe 007 y en otros 707... Toda esta confusión puede ser debida a que no se trata del verdadero Bond sino de...

James Bond

Tras la jubilación definitiva de su compañero de aventuras, Martin Riggs por fin ha encontrado su sitio como miembro de una agencia de espionaje. No hemos averiguado de cuál agencia se trata, pero una cosa está clara: Seguro que no es el Mossad.



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