Socorro, soy una muñeca fea


Si algo hemos aprendido de Toy Story, es que los muñecos no son solo un trozo de plástico inerte, tienen sentimientos. ¿Que no? ¿Qué eso es fantasía para entretener a los críos? A ver si pensáis lo mismo al final de esta entrada.
¡Dejadme salir!
Creo que no hace falta añadir más comentarios. Desde aquí propongo fundar una plataforma de apoyo a los muñecos feos, por una vida digna. Gracias.

2 comentarios:

  1. ¡El bebé psicópata es genial!

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  2. Ésos muñecos prueban que las drogas durante el embarazo sí que dañan al feto jejejeje.

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