Degeneraciones léxicas del marketing oriental I: ADIDAS

A la hora de falsificar una marca, los chinos pueden escoger entre muchas opciones. Si se quiere ser discreto, se puede cambiar disimuladamente una letrita para que apenas se note la estafa:





Asimismo, se puede optar por variar el orden de algún carácter de manera casi imperceptible:





Igualmente, se puede dar la vuelta a una letra...


O directamente meter todos los signos en una batidora y a ver qué sale, sin importar si se puede leer o no:


Otra posibilidad es inventarte la mitad de las letras...



Se pueden empezar a añadir carácteres a lo loco...


Claro que también se te puede ir la olla y hacer cosas como ésta...

Menos mal que no cabían más letras en la zapatilla ya que hubieran plantado el abecedario enterito...

Una ligera variación también puede mejorar el nombre original y otorgarle mayor bibeza a la marca...


... O aumentar el atractivo para los jóvenes, especialmente aquellos que gustan de consumir ciertas sustancias o exponerse a ciertos riesgos...



Sida no sé si darán, pero unos hongos fijo que los pillas...

... E incluso se le puede dar a la marca un aire más rebelde y oscuro...


Claro que también se puede ser honesto y mandar un mensaje a los consumidores a través de tu firma falsificada:


Odidos: sí, así es como estamos...

1 comentario:

  1. Oh Yeah! recuerdo que en su dia me compraron unas llamadas DADODAS, lastima que las acabasen a la basura (Por desgaste, no por la cutrez baratera que supone el logo)

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